Más allá de Vogue Runway: Kassandra Torres y Noise Magazine reabren la conversación.

Por: Ximena Arista

Cuando vimos que Carrie Bradshaw decidía comprar Vogue en vez de su cena porque sentía que la llenaba más en Sex and the City, fue chistoso y se convirtió en una referencia cultural. Años después, esa escena dejó de ser solo un chiste cultural: la decisión de poner Vogue Runway detrás de un muro de pago despertó una pregunta. ¿Qué implica que el archivo digital más grande de moda ahora requiere una suscripción?

A finales de Agosto e inicios de Septiembre del 2025 Vogue anunció que Vogue Runway, su plataforma que reúne cobertura de desfiles, archivo histórico, boletines y análisis de la industria, dejó de ser gratuita y pasó a estar bajo un modelo de suscripción. El cambio lo recibieron los directores creativos, periodistas de moda, stylist, creadores de contenido y estudiantes que dependían de su archivo como acceso educativo y personal.

El comunicado de Vogue dijo que la decisión fue tomada para producir contenido de calidad con una mejor experiencia en la app, así apoyando el trabajo de los empleados a los usuarios que quisieran comprar una suscripción. Sin embargo, el debate persiste bajo la dirección de Chloe Malle: ¿la decisión responde a necesidades financieras o a un intento de redefinir a su audiencia?

La respuesta colectiva se polarizó en internet y trajo temas de conversación a la mesa, como la democratización, el destino del archivo abierto, el libre acceso y el valor del trabajo. El resultado de esta decisión ejecutiva de Vogue se ha contado desde la indignación global, pero rara vez desde la práctica diaria de quienes sí dependen de ese archivo para trabajar.

Aquí entra la mirada de Kassandra Torres, quien se posiciona desde la práctica cotidiana de un medio independiente. Es una mujer fronteriza y directora de Noise Magazine, una revista de moda en Monterrey, Nuevo León que, desde 2018 busca descentralizar la industria mexicana y ha logrado consolidar una comunidad activa de amantes y creativos de la moda.

Como medio independiente, Kassandra comentó que muchas veces la fuente principal viene de estas revistas tradicionales que tienen la información de primera mano, sin embargo también han visto durante los años que los medios tradicionales tienen problemas para capitalizar su trabajo y migrar 100% al contenido digital “Como medio digital nadie quiere pagar por contenido, nadie está dispuesto a pagar por contenido porque al final del día vemos todo el contenido digital como un derecho de todos “ subrayó.

Incluso entender esta dinámica también es entender la problemática que conlleva con los consumidores del contenido, que es la conversación que se creó alrededor de la noticia.

“Creo que también es una buena oportunidad para empezar a diversificar nuestras fuentes y darnos cuenta que al final del día pues Vogue no es la única fuente de la cual podemos alimentarnos”
Kassandra explicó.

A lo largo de ocho años, Torres describe cómo han tenido diferentes modelos de negocio hasta llegar al que les funciona hoy, y justo su contenido siempre se ha basado en el libre acceso. Nunca han trabajado con suscripciones; aun así, han encontrado maneras de monetizar por medio de sus cursos de styling y producción editorial o su primera edición anual impresa, que ya está a la venta y brinda una experiencia distinta. Ese modelo, centrado en el acceso abierto, también ha moldeado el tipo de audiencia que hoy distingue a Noise.

“Un factor diferenciador de Noise en particular es nuestra audiencia y creo que justo es algo que ha llamado la atención de muchas marcas, nos han contratado por nuestra audiencia, no porque tengamos la audiencia más grande pero sí porque tenemos una audiencia muy segmentada, al final del día además de ser comunidad todas hablamos como quien dice el
mismo idioma el mismo idioma de la moda a diferencia de lo mejor otros medios que tienen audiencias muy grandes”, destacó Kassandra.

La directora de Noise también nos recuerda que los creativos dentro de la industria de la moda trabajan por oleadas. Hoy, identifica una inclinación hacia contenidos personales o exclusivos, como los newsletter o Substack. ¿Será otra oleada: mantener el acceso exclusivo también para Vogue?

“Para mí refleja más un movimiento estratégico desde el ámbito financiero… durante los últimos años había muchas huelgas demandando mejores sueldos porque no se pagaban horas extras… entonces yo lo veo más como una manera de rescatar el barco. Esperemos, desde una perspectiva positiva, que sea con el propósito de ahora sí traer buenas condiciones para sus empleados” Expresó Kassandra.

Kassandra insiste en que el vacío que dejó Vogue Runway no es un callejón sin salida. Desde su experiencia, las alternativas existen, pero requieren un cambio de hábito. Su respuesta apunta a un punto que a veces olvidamos: la moda no son sus plataformas, sino que es la capacidad de investigar, escarbar y encontrar nuevos espacios en lugares recónditos.

Si la decisión de Vogue genera ruido por el posible muro cultural, también ilumina algo: dependemos demasiado de una sola plataforma. Voces como las de Kassandra son llamados para recordar que la moda nunca existió y fue hecha para estar un solo sitio. Nos invita a regresar a la búsqueda, a explorar plataformas como The Fashion Spot, Tagwalk, ShowStudio o incluso archivos que dábamos por perdidos.

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