La hermanastra fea: donde la belleza es dolor

Por: Lesly González

En una película en donde el villano no es un personaje pero nadie es un santo, la película de terror corporal La Hermanastra Fea nos cuenta de una manera diferente, oscura y perturbadora el cuento de la Cenicienta desde la perspectiva de una de las hermanastras llamada Elvira, quien está enamorada del príncipe y durante toda la película hace hasta lo imposible por ser bella y merecedora de él.

Hace un tiempo mencioné la película de La Sustancia, la cual hace una crítica a la juventud y el aborrecimiento a envejecer de la industria del entretenimiento y esta película hace una crítica más amplia y cruda, mostrando los horrores a los que las mujeres estamos dispuestas a soportar para encajar en el molde de la belleza de la sociedad.

Y es que Elvira desde el inicio de la película era una niña de buen aspecto físico, sin embargo, es su madre la que todo el tiempo se queja de su apariencia; que si su nariz está fea, que si sus dientes están chuecos, que si está gorda… cuando realmente eran aspectos superficiales y normales en una joven en crecimiento. Es entonces cuando su madre se casa con el padre de quien será cenicienta y Elvira, al ver en Agnes (alias cenicienta) a una joven muy bella, de buen estatus económico (aparentemente) y con vestidos y objetos tan lindos como ella, comenzó a querer ser tan bella y tener lo que Agnes poseía, esto, aunado con que se le presenta la oportunidad de asistir al baile en donde el príncipe estará buscando a su próxima pareja, hacen que Elvira esté dispuesta a lo que sea necesario para ser la que destaque entre las demás por su belleza.

Con ayuda de su madre, quien hace lo posible por cambiar el aspecto físico de su hija, vemos como a Elvira le rompen y reconstruyen la nariz para darle la forma que a la madre le agrade más, le cosen pestañas en sus párpados y ella por su parte, orientada por una de sus profesoras en la academia para señoritas (donde también era rechazada por su aspecto), recurre a tragarse un huevo de larva estomacal para bajar de peso hasta el punto en donde este método, que eliminaba junto con la comida los nutrientes alimenticios esenciales para el cuerpo, comenzó a hacer que se le cayera el cabello, entre otras consecuencias catastróficas.

Sin afán de spoilear la película, omitiré todas las demás esperiencias horribles que le suceden a Elvira por su afán en convertirse en la esposa del príncipe – quien a pesar de descubrir que no era el caballero de brillante armadura que ella creía aún quería casarse con él – y podemos concluir que, esta película representa a la perfección la presión social que la sociedad ejerce en la mujer para ser “perfecta” (y lo que estamos dispuestas a hacer por lograrlo), para ser delgada, alta, con atributos perfectamente proporcionados y en el “lugar correcto”, con dientes alineados, un perfil genérico con naríz respingada y mil requisitos más que no le piden a los hombres.

Aunque en la reciente película de Dakota Johnson Amores Materialistas se mencionan también las exigencias hacia el hombre – como que midan 1.80, tengan dinero y no estén calvos – la historia le ha exigido mucho más a la mujer y aunque ésta cumpla los requisitos, siempre habrá algo que le falte y que no le guste a la sociedad.

En definitiva La Hermanastra Fea es una película que recomiendo, aunque no es apta para gente sensible dado lo gráfico de las escenas, por lo que sugiero que si planean verla, lo hagan bajo su propio riesgo.

Y para los que ya la vieron ¿qué opinan de la película? ¿recomiendan otras parecidas?

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