Por: Perla Jaimes

Hay inviernos que piden volver a aquello que nos hacía sentir hermosas sin esfuerzo. Y justo ahí entra ella: Martha May Whovier, la novia del Grinch, la musa accidental de este texto. La mujer que convertía cada movimiento en destello, que hacía del brillo un lenguaje y del coqueteo un arte.
Su presencia nos recuerda que Navidad no tiene por qué ser neutra ni correcta: puede ser provocadora, sensual y peligrosamente encantadora.
Quizá ahí está el verdadero espíritu navideño: un look que celebra la magia, la belleza y ese pequeño capricho de atreverte a ser la más encantadora del cuento… incluso si el cuento tiene un Grinch.
Un guiño Grinch… pero estilo Martha May Whovier
No estamos hablando del verde del personaje, sino de ella: la mujer más fabulosa de Villa Quién. El guiño Grinch aquí es hiperfeminidad teatral: coqueta, ultra glam, ligeramente exagerada pero impecable. Mi inspiración: una mujer que, con un parpadeo, podía iluminar más que cualquier árbol navideño. Martha May Whovier, la eterna novia del Grinch. No la tomo fielmente: la reinvento. La traduzco a un estilo más suave, más sensual, más 2025. Un glamour que respira en silencio, que deja que las telas digan lo que la boca calla.
Pero aquí no buscamos copiar la escena. Buscamos evocar la sensación.
La nueva feminidad que propone este look
Retro, sí, pero con alma moderna. Una combinación de nostalgia e ironía, como si Audrey Hepburn hubiese compartido un Martini con Cindy Lou Who. Y entre villancicos, terciopelos y destellos estratégicos, aparece ese “toque Grinch” que no es sarcasmo, sino elegancia.
Plumas en los puños para recordar que los gestos importan.
Faux fur en los cuellos para abrazar la calidez que nos faltó en el año.
Terciopelo que cae en pilares suaves, celebrando la silueta sin moldearla.

¿Cómo llevar esta fantasía sin parecer disfraz?
La clave es la proporción: elige UNA pieza protagonista y deja que respire.
✧ Un abrigo rosa pastel con puños de pluma + pantalón recto crema
✧ Un vestido blanco minimalista + tacones con marabú
✧ Un slip dress nude + capa ligera de faux fur
✧ Un abrigo azul hielo inspirado en 1954 + botas modernas
No se trata de verse vintage. Se trata de verse eterna.


Notas al margen
Hay una sensualidad suave en la forma en que diciembre toca la piel. En medio de esa magia íntima, la feminidad respira libre, ligera, elegante. Como escribió Virginia Woolf: “No estar atada, ser libre y amable conmigo misma. A veces leer, a veces no leer. Salir, sí, pero quedarme en casa a pesar de que me inviten; en cuanto a la ropa, creo que compraré buena ropa”. Y así, envuelta en terciopelo, iluminada por luces cálidas y un susurro de villancicos, celebras una versión de ti que sabe jugar, seducir, disfrutar… y festejar estas fiestas con una elegancia tan tuya que ni el mismísimo Grinch podría resistirse.
Hasta la próxima, con amor, Perla.