El regreso del rock chic: Kate Moss vuelve a dictar las reglas del estilo rebelde

Por: Noemí Hernández

Más que una estética, un género musical, un movimiento sociocultural, el rock es una de las más fuertes manifestaciones de expresión personal 

Fue en la década de 1950 cuando Estados Unidos se sacudía por el surgimiento del rock y, para los 60’s, Reino Unido hacía lo suyo dando cabida a un género que amenazaba con desafiar el status quo. La música fue la trinchera desde la cual se abrió paso una nueva mentalidad más orientada a cuestionar y romper las reglas, que a obedecerlas ciegamente. Sin embargo, pronto el movimiento salió de ese nicho para invadir otros, como el diseño y la moda.

¿Cómo se tradujo eso a la moda? 

El drama y el desenfado encontraron un fuerte cimiento en la ropa: vestir el cuerpo pasó de ser una actividad diaria casi automática, a una oportunidad para expresar tu postura política, defender tus ideas y desafiar paradigmas. Materiales como el cuero y el metal se posicionaron como favoritos de los diseñadores y celebridades de la época, el color negro se impuso sobre otros y el dramatismo en la expresión personal prevaleció.

Para los 90’s, la figura de una modelo británica se posicionó como referente del rock en la moda: Kate Moss. Su estilo rebelde, despreocupado y muy ligado al mundo del rock & roll y al street style británico se convirtió en estandarte dentro de la industria. Su aspecto desenfadado, el maquillaje cargado pero desaliñado a la vez, sumado a sus outfits básicos compuestos por biker jackets, jeans desgastados y t-shirts estampadas se convirtieron en parte de su imagen “cool” y a la vez glamurosa. La modelo logró así posicionarse como un ícono que a día de hoy es imposible confundir.

¿Ha regresado el rock chic?

La moda es cíclica y cada cierto tiempo las estéticas que dominaron décadas pasadas vuelven a dominar en las pasarelas y acaparar los escaparates de las tiendas. En un marco donde estéticas conservadoras como el “clean look” o el “pilates girly” llevan meses dominando las tendencias, el rock reaparece como una alternativa a esas corrientes minimalistas. La misma Moss presentó una colección cápsula con Zara para primavera/verano 2025 nombrada “The Festival Collection”, misma que fue fuertemente influenciada por el archivo personal de la modelo, la temporada de festivales y la música. Su hija, Lila Moss, fue quien lució las prendas en la campaña que también fue inspirada por Bobby Gillespie.

La colección cápsula fue diseñada por la estilista Katy England, esposa de Gillespie, músico escocés que inspiró la línea masculina. Las prendas que conformaron la propuesta retomaron los elementos básicos del estilo rockero: piezas unisex, pantalones y jackets de cuero, playeras estampadas, gafas de sol, accesorios metálicos y calzado como botines y botas altas. La idea fue clara: rememorar el desenfado del rock, la música y los festivales. Para la misma temporada, la modelo también colaboró con otra de sus marcas amigas, Isabel Marant. Como no podría ser de otra forma, en las fotografías que conformaron la publicidad de la campaña se puede ver a Kate con prendas de punto, mini shorts de cuero, sandalias romanas, blusas con estoperoles y, por supuesto, chamarras de piel.

El rock chic regresó para quedarse

Además de las colaboraciones de Moss, el rock chic ha regresado a las Semanas de la Moda este año y ya se ha anticipado que primavera/verano 2026 llegará con abrigos dramáticos, chamarras biker y cuero como ya lo adelantó Saint Laurent en Paris Fashion Week 2025. Anthony Vacarello apostó por las siluetas audaces y maximalistas; el cuero es uno de los protagonistas de su nueva colección ready-to-wear para mujeres.

El rock chic no se trata solo de vestir una chamarra de cuero o imitar una estética, sino adoptar una actitud: confianza. Reunir glamour y rebeldía es un reto y solo quienes permanecen fieles a sus ideales pueden adoptar ese estilo, pues no se trata solo de una estética o una tendencia pasajera. Kate Moss lleva eso en su ADN, lo que la convierte en portavoz ideal de este estilo; no es solo una modelo que se adapta a la marca que le toque representar, al contrario, las marcas se adaptan a ella.

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